Das Kabinett des Doktor Caligari, 1919. Robert Wiene


Sentado en un banco del parque, Francis le cuenta su historia a un compañero. En la ciudad de Holstenwall, situada al norte de Alemania, aparece de repente una feria ambulante, y Francis convence a su amigo Alan, estudiante, para que vaya a verla con él.
El Dr. Caligari, uno de los componentes de la feria, le pide a un empleado del Ayuntamiento que le consiga los necesarios permisos. El empleado se burla de él y al día siguiente aparece asesinado. Francis y Alan, que están en la feria, acuden a ver al Dr. Caligari y a su sonámbulo, Cesare. Cesare le lee a Alan su porvenir: vivirá hasta el amanecer. Al día siguiente, Alan aparece muerto exactamente de la misma manera que el empleado.
El expresionismo fue definido como el intento de presentar la vida interior de la Humanidad en lugar de su apariencia externa. Oficialmente, el movimiento nace en 1920 y, según Louis Cheronnet, sus fuentes de inspiración son el sueño, la filosofía, el individuo y la colectividad, las tormentas sexuales, el sadismo y las aberraciones mentales.


La corriente expresionista en pintura y poesía es anterior; en lo que se refiere al cine, El gabinete del doctor Caligari es considerada como la obra que primero y de forma más radical aplica los recursos estéticos que ya habían informado la producción pictórica y literaria en la Alemania de los primeros años del siglo.
La gestación de la película fue compleja. Según parece, Hans Janowitz y Carl Mayer escribieron un guión en el que recogían sus propios recuerdos acerca de un famoso psicópata asesino de Hamburgo. El planteamiento inicial presentaba a Cesare como símbolo del pueblo y al doctor Caligari símbolo del Estado. Al final, con la derrota de éste, se defendía un mensaje de cariz antiautoritario.

Erich Pommer, el productor, pensó en Fritz Lang para dirigir el film, pero éste se encontraba enfrascado en el rodaje de Las arañas: El barco de los brillantes (Die Spinnen: Das Brillantenschiff), por lo que el proyecto fue a parar a manos de Robert Wiene.
 El cambio más significativo fue el añadido de un prólogo y un epílogo que convertían a la historia en la narración de un loco. La importancia de El gabinete del doctor Caligarí es múltiple:

1. Históricamente es una profunda renovación en el cine de la época, inaugurando, como ya se ha adelantado, la corriente expresionista, que habría de tener una influencia grande en el cine posterior, incluyendo a Hollywood en los años 30, entre cuyos directores cabe destacar a John Ford, que en El delator (The informer, 1936) recoge lo mejor de la herencia expresionista.

2. La descripción de personajes en El gabinete del doctor Caligarí es teatral y barroca, con unas interpretaciones que en su exageración resultan brillantes. Es un film totalmente artificial, pero de una belleza indiscutible.

3. La película de Robert Wiene no es únicamente una pieza clave en el cine primitivo por sus aportaciones estéticas o por las disputas sociopolíticas a que dio lugar, sino que es también un antecedente del cine de terror, al crear un clima opresivo, unas actuaciones desgarradas y un puñado de secuencias realmente inquietantes (todas las aportaciones del sonámbulo Cesare, el manicomio...).

La serie de horror que produce la Universal en los años 30 bebe de las fuentes estéticas de este recargado, sombrío, complejo y fascinante El gabinete deldoctor Caligari. Apagadas ya las discusiones políticas de su época, el film se mantiene por su deslumbrante estética.

 

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